Years of Fear

“Años de Miedo” (Years of Fear) is a Print Portfolio in homage to the victims of war, based on my memories and the collective historical memory of my country (Nicaragua) in the decades of the 70’s and 80’s. But, at the same time, this does not mean that it is limited geographically, because it is the reality in many countries at present.

This portfolio is presented as a manner of reflection about war and its effects and how these memories and fears affect our lives not only physically but also in psychological terms.El miedo ha sido históricamente la mejor arma para la dominación de una sociedad, desde un punto político, geopolítico, racial o religioso. En cualquier sociedad en la cual se ha infundido el miedo ya sea por terror o manipulación de datos sobre seguridad ciudadana, sean estos reales o imaginarios, ayudan en gran medida a generar un estado de pánico. Esto crea el ambiente adecuado para que los ciudadanos sean manipulados fácilmente y pierdan su estado de derecho ante la promesa de protección ciudadana. No obstante esto no es más que la excusa perfecta para que una persona o grupos prevalezcan en el poder, manteniendo a una sociedad en estado de sumisión y esclavitud.

El Portafolio de Grabados “Años de Miedo” es un homenaje a las víctimas de las Guerras, está basado en mis memorias y la memoria histórica-colectiva de mi país (Nicaragua), en las décadas de los 70’s y 80’s. pero esto no significa que esté limitado geográficamente, pues es la realidad de muchos países actualmente.

En esta serie de grabados trato de reflexionar sobre los efectos que dejan las guerras, no solamente en lo físico sino también en el plano psicológico, como estas memorias influyen en nuestras vidas, cómo se manipula a una sociedad mediante el miedo, haciendo uso del terrorismo de Estado, el cual se caracteriza por la utilización de las fuerzas gubernamentales destinadas a salvaguardar nuestra “seguridad”, ya sean estas fuerzas policiales, militares – o grupos paramilitares, como los escuadrones de la muerte o la mano blanca – son utilizados para someter a la sociedad civil a la opresión, persecución, tortura, secuestros, desapariciones y masacres extraoficiales.

Otro de los efectos importantes de este mecanismo sistemático de terror y miedo, es el crecimiento del rencor y divisionismo entre la población, lo que da como consecuencia a una escalada de violencia en la que muchos de los ciudadanos se convierten en victimarios, participando conjuntamente  con las fuerzas represoras del estado en las masacres, torturas y violaciones o indirectamente como delatores, provocando así mayor terror y mutismo dentro de la comunidad.

A pesar del paso del tiempo este rencor y divisionismo dentro de la población va en aumento, pues muchas veces las víctimas tienen que convivir con sus victimarios como consecuencia de la impunidad que estos gozan y el silencio que mantienen los pobladores de denunciarlos por miedo a futuras represalias.

Así pues, podemos notar como en los últimos años la violencia va en aumento en los países que sufrieron conflictos bélicos y esto gracias a la incapacidad y falta de voluntad por parte de los gobiernos de posguerra o disque “democráticos” e influencias internacionales de buscar una solución pacifica y reconciliadora a estos problemas.

Los más afectados con este crecimiento de violencia son los niño, pues crecen en un ambiente reinado por la violencia, donde la mayoría de las veces son victimas y en algunos casos con el paso del tiempo lamentablemente se convierten en victimarios,  pasando a engrosar las filas de pandillas o maras que aterrorizan a las poblaciones. Muchas veces estos niños son contratados por mafiosos, pues saben que al ser menores de edad están impunes a sus delitos, un ejemplo del mundo actual es el uso de “niños soldados” en conflictos bélicos.

En muchos de estos casos más bien las fuerzas políticas aprovechan y manipulan este rencor y divisionismo a su propia conveniencia, ya sea incentivando a la violencia entre grupos opuestos e incluso llegando a la contratación de grupos delictivos para reprimir y silenciar a los opositores del Estado.

Como consecuencia de esta persecución muchos pobladores se ven forzados a migrar a otros países, algunos mueren en el intento cuando se trata de regímenes dictatoriales, pero esto no es todo, pues los que logran huir apenas empiezan un nuevo calvario, pues muchas veces dejan a sus familias atrás y viven con miedo a que estos gobiernos tomen represalias contra los suyos por haber huido. Además en el nuevo país tienen que adaptarse a una nueva cultura, muchas veces son víctimas de discriminación, explotación y xenofobia, o simplemente se les ve como criminales, en algunos casos los campos de refugiados son mas parecidos a campos de concentración que de ayuda humanitaria.