Tres artistas, tres propuestas, tres hermanos
Surrealismo lúdico, simbolismo y arte religioso en Granada.
Emilio Zambrana
CORRESPONSAL/GRANADA
Robert, César y Carlos Barberena De la Rocha, tres hermanos, tres artistas y tres propuestas pictóricas cuya forma y naturaleza en ese quehacer los lleva a conformar un trinomio bajo el horizonte de la experimentación y realizar distintas obras sin encasillarse en mimetismos plásticos.
Son artistas que llevan en las venas las artes plásticas, pues tienen una ascendencia plástica ancestral a través del reconocido retratista de siglos pasados, Segundo De la Rocha. Son tres artistas que al tenor del arquitecto Fernando López Gutiérrez, César se identifica con un surrealismo lúdico; en Carlos trasluce el simbolismo y en Robert, un arte religioso y alegórico.
Este grupo de artistas unidos por el arte y la consanguinidad se darán cita hoy a las 7:00 p.m. en la sala Asilia Guillén, en el museo Antiguo Convento San Francisco. Un origen común y tres tendencias distintas se evidencian, a juicio del arquitecto López Gutiérrez, en los tres artistas plásticos. Más de 40 obras de los artistas podrán ser apreciadas por el público.
GABO Y LA GRANADA DE LOS TRES ARTISTAS
Con nuestro lago “temperamental con ínfulas oceánicas”, como dijo Gabriel García Márquez al referirse a Granada y particularmente al Lago Cocibolca, Carlos Barberena De la Rocha, (1972), sin caer en el panfletarismo, nos muestra un arte contestatario. Pero también Robert resume la historia nuestra a través de sus lienzos.
“Vi a la antigua y noble ciudad de Granada, la de Nicaragua, repartida en pedazos en cuadros numerosos: calles sin rumbo, perros rupestres, un coche de caballos sin control con el auriga muerto en el pescante, y su lago temperamental con ínfulas oceánicas, su lago una y otra vez, su lago inevitable como un fantasma agazapado a la vuelta de cada esquina: su lago de siempre”, dijo Gabo refiriéndose a la Gran Sultana: la Granada colonial con sus atavismos matizados en la “cocina del color”, de los tres artistas.
En sus vuelos artísticos, los tres pintores, por separado, han realizado exposiciones de sus obras en otros países como Alemania, Estados Unidos, Costa Rica y México así como en galerías nacionales.
Carlos trabaja una pintura mixta indígena, con responsabilidad y compromiso, mezcla de su quehacer plástico. En sus trabajos existen figuras humanas con rasgos indígenas con expresiones de dolor, utilizando una variedad de elementos complementarios como el cartón, las fibras de coco, telas y madera para lograr mayor textura en la realización y que visualmente el trabajo sobresalga.
Interesado en el ser humano y sus sentimientos, Carlos está tratando de mostrar esas interioridades plasmándolas en sus trabajos y esforzándose en un mayor dinamismo pictórico con el propósito de que el público pueda interactuar con la obra. Pero su pasión por los temas sociales es una constante en su devenir artístico.
Ecléctico y contestatario en sus trazos, Carlos se encuentra en una constante búsqueda hacia una forma de expresión plástica y acabada. Rica. Utilizando el acrílico y recursos como puertas viejas y ventanas, Carlos constituye instalaciones de desechos artísticos. Así también sobre tela, madera y cartón.
COMPOSICIONES PLÁSTICAS
Pero Robert explota en sus trabajos la posibilidad de utilizar cualquier tipo de recurso o de materiales asidos a sus manos: desde un pedazo de lata, una bujía, o bien un perno. Robert no es pintor decorativo ni mucho menos un artista que coloca objetos sólo por colocarlos. No. Realiza estudios de las composiciones plásticas y diseña e integra el objeto que encuentra adaptándolo a la obra de forma trascendente. Es decir, busca el elemento, luego hace un estudio y finalmente ejecuta la obra. Y César propone ese surrealismo lúdico que observa en sus trabajos López Gutiérrez. Tres artistas, tres propuestas, tres hermanos, esa es la diferencia.