Las alas rotas de la democracia

“Condeno la mutilación de una obra de arte. Una mutilación es como robarle el aliento a un verso de Darío, apagar el realismo mágico de García Márquez, es Walker quemando Granada, es burlarse de un niño con hambre, negar que en nuestras venas corre sangre indígena, es romperle las débiles alas a nuestra democracia”
(Los Dioses mutilados, Carlos Barberena - 1997).

Sergio Velásquez.

En nuestro país, como en otros, los jóvenes artistas se apropian de estilos que gravitan en las estrategias de promoción comercial para alcanzar un rápido éxito personal, dicho triunfo prácticamente está asociado al marketing del arte que considera la obra creada un objeto de consumo utilitario, primeramente para beneplácito del cliente tradicional. Tomar otra ruta de acceso al prestigio es encaminarse al síndrome del déficit comercial al rechazo de la producción comprometida con el sector marginal, una obra de nuevo enfoque, de rebelión con causa, con banderín de protesta social, de libertad de conciencia y de autonomía cultural, no es muy bien apreciada en una comunidad conservadora y mercantilista.

MUESTRA “AÑOS DE MIEDO”

Hoy la asociación de artistas plásticos Leonel Vanegas presenta la muestra “AÑOS DE MIEDO-2000”, del joven pintor granadino Carlos Barberena, y que será exhibida dentro del contexto político pre-electoral y donde la población en general, hace serios señalamientos a políticos y gobernantes sobre la necesidad primaria de velar por un real estado de derecho y justicia, libertad de expresión, paz y Democracia Social.

La propuesta de Barberena de la Rocha, opta por la denuncia política, reeditando así un nuevo espíritu de la pintura libre, dejando atrás el “descrédito de las historias vanguardias locales, hoy decadentes y anestesiados por el confort del laurel provinciano”.

Este pintor experimental de formación alternativa de taller, y curso de fotografía, diseño, escenografía y serigrafía ha tomado el camino de la recuperación de la pintura nicaragüense hacia la figuración de inducción política y que recorre el debate estético de reutilizar el lenguaje de la memoria colectiva, y personal llevándola a una modernización y mestizaje sin fronteras.

Barberena de la Rocha y sus “AÑOS DE MIEDO”

Nuevo espíritu de la pintura comprometida.

Arnulfo Agüero

Este viernes 20 de octubre a las 7:00 p.m. se dará por inaugurada la muestra pictórica de arte experimental comprometido del joven pintor granadino Carlos Barberena de la Rocha, titulada: “AÑOS DE MIEDO-2000.”, y que será exhibida a partir de la fecha en la Galería PRAXIS.

Carlos Barberena nace en Granada en 1972. En la actualidad reside en Costa Rica. Inicia su formación alternativa en el taller práctico de sus hermanos Roberto y César Barberena, pasando posteriormente a recibir cursos libres de fotografía, diseño gráfico, escenografía y litografía, lo que le ha permitido adquirir experiencias, participando así a la fecha en más de 15 exposiciones colectivas trabajando la imagen expresiva contemporánea.

“ALAS DE PAPEL”

Su trayectoria artística arranca en los años noventa con su participación en el certamen anual de nuevos valores de galería Sophia Wanamaker, del centro cultural tico-americano, pasando luego a festivales de arte II y III bienal, “alas de papel” realizados en Canadá y España.

En 1997 exhibe su primera muestra individual titulada: Imágenes de Fe y Devoción, “en ésta intento recuperar imágenes de nuestra América perdida, en crisis y marginada culturalmente. Ahora nos presenta su segunda individual denominada: “Años de miedo-2000”, aquí sintetiza con mayor precisión coyuntural, política del drama de la crisis social viviente, la inseguridad ciudadana, la pobreza material, la violación de la libertad de expresión y de los derechos humanos individuales; para este propósito Barberena se aleja del placet comercial pintoresco, ornamental y tradicional, trazando una nueva ruta, un nuevo espíritu de renovación vanguardista, con una técnica ecléctica y dinámica de nuestra modernidad, utilizando para la construcción de sus obras diversos materiales y estilos.

A propósito de esta muestra, quiero recordar la reciente exposición de otro artista de pintura política, Aparicio Arthola, en mayo pasado con su tema: “Rompiendo con la imposición del silencio” esta abordaba en forma de sátira política el drama de la actual crisis social nicaragüense, donde se perfilaba el fúnebre espectro de la muerte en un mundo atormentado y dramático de seres imaginados y condenados de la gran ciudad.

Por su parte, ahora este neoexpresionista, con fuertes caracteres de transvanguardista, trabaja sus obras sobre bases negras donde posteriormente aplica su contraste sus nexos, rojos, negros y azules.

En sus obras la vuelta hacia la figuración humana es una constante; rostros estilizados con libre expresión fuerte y rasgos indigenistas aparecen en sus secuencias temáticas dejando la huella que deja toda guerra” nos afirma, y continúa diciendo: “En Nicaragua yo sufrí dictaduras, tuve que ir al exilio forzoso; esto me ha llevado en parte a pintar obras de denuncias, denuncias que siguen aún vigentes, y donde el ser humano lucha a diario por su libertad”. “En las ulteriores décadas ha habido pintura con mucha fuerza, pero también otra que es muy comercial, también hay otra corriente de arte rápido”.

NO ES COSA DE TIRAR MANCHAS

“Toda obra debe tener un contexto sólido, no es cosa de llegar y tirar manchas y ya tenés una obra, hay que buscar profundidad en lo que estás haciendo”, Sostiene con firmeza su enérgica afirmación. El buen arte no necesita explicación, ni facturación comercial al capricho, lo que realmente interesa es el resultado estético capturado por la auténtica sensibilidad, como solo lo puede hacer un nuevo espíritu comprometido con su arte y su pueblo.

“La desmaterialización de la obra y la impersonalidad de su ejecución, características del arte de los 70 en la línea abierta por Duchamp, encuentra su superación gracias a la recuperación de la capacidad manual y del placer de la ejecución que reintroduce en el arte el Hacer de la pintura “(Transvanguardia, Revista Flash art-1979, Teórico Achil Bonito Oliva)