Otra Granada para Walker

 

Otra Granada para Walker

                        

Raúl Quintanilla Armijo

 

En la historia política de Nicaragua la mácula más grandota es la figura de William Walker. El de la mirada gris y enigmática, paradigmático hijo de la Doctrina Monroe y sus adendums, ha intrigado y fascinado a muchos en el terruño y mas allá. Desde la admiración y añoranza franca de Bolaños Geyer y su enternecedor William Walker, el predestinado, pasando por la versión espuria de la historia de Nicaragua patrocinada por la dirección de la Lotería Nacional, hasta llegar a la visión crítica y malintencionada tal vez, de la película , de Alex Cox, o la similar de la biografía Freebooters Must Die!: The Life and Death of William Walker, the Most Notorious Filibuster of the Nineteenth Century, de Frederic Rosengarten (recientemente editado para dicha de algunos acá en Nicaragua), ratificada por la magnífica colección de documentos recogidos y editados por Ildefonso Palma Martínez en su monumental Guerra Nacional (también reeditado en estos días para beneficio de otros tantos) o de algunas de las obras de la exposición que comentamos (OGPW), William Walker está y estará destinado a ser el chele pelo de la histérica sopa de frijoles nica y quizás centroamericana. Es el Destino Manifiesto, broder. Otra Granada para Walker, pretende ser una mirada crítica sobre la figura histórica de Walker. La exposición organizada por el artista Rodrigo González, con una pequeña ayuda de sus amigos, cuenta con la participación, entre otros, de María Gallo, Patricia Belli, David Ocón, Aparicio Arthola, Teresa Codina, Rolando Castellón, Denis Núñez, Hugo Palma, Ramiro Lacayo, Luis Morales, Fernando Saravia, Norbert Bertrand, Róger Pérez de la Rocha, Roberto Barberena, Carlos Barberena y Alejandra Urdapilleta. La muestra será inaugurada en Casa Macondo, de Granada el día 13 de septiembre a las 7:00 p.m. y luego será expuesta en Managua en el XII Festival Internacional de Monólogos, Diálogos y Más que tendrá lugar en el Teatro Justo Rufino Garay a fines de este mes. Será de interés ver a través de las miradas de estos creadores la polémica figura de William Walker que, dicho sea sólo de paso, justamente hace 150 años le pegó mecha a Granada. Lástima que entonces no estaban todos los pederastas norteños que ahora deambulan por ahí mismo. Hay que traer a Cox para la secuela. En todo caso y volviendo al tema, la idea de realizar estas exposiciones temáticas parece ser una enriquecedora y difícil tarea de lograr. Es justo la idea de la curaduría: estructurar un discurso crítico en torno a una idea. En este caso, la idea fue mirar de nuevo y desde nuestra realidad a la figura del filibustero Walker. Porque de que Walker vive Walker vive. Si algo habrá que criticar de antemano a la exposición Otra Granada para Walker es la ausencia de voces jóvenes. Lapsus justificado o no. Y lo decimos sin pretender menospreciar el trabajo de Rodrigo o a las demás generaciones; no padecemos para nada de neofilia. Sin embargo, habrá que recordar que es la nueva generación de artistas visuales la que está levantando corronchas al “status cubo cooltural”. Curiosamente sí se tendrá la oportunidad de ver las obras de Ernesto Salmerón y Alicia Zamora en la exposición Filibusteros organizada por teorETICA en San José de Costa Rica en el próximo mes de noviembre.

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